De Ferguson a Nochixtlán

¿Cómo y contra quiénes se utiliza la fuerza pública en México y Estados Unidos? El debate entre el racismo y la violencia policiaca estuvo disfrazado con discursos de paz y tolerancia durante algún tiempo y durante otro las soluciones eran las de siempre y las de ahora, la provocación de un Estado huérfano de legitimidad. Han pasado dos años de las protestas en Ferguson por la muerte de Mike Brown, el joven de 18 años asesinado por el policía Darren Wilson y han pasado muchos más de la matanza de 45 personas en Acteal en 1997, que nunca se nos olvide que ahí murieron niños y mujeres embarazadas.

acteal

Foto: centroprodh.org.mx

Ante las desigualdades, el problema es estructural ya que una identidad ni se construye a punta de manifestaciones ni se resuelve matando civiles aunque la impunidad otorgue el indulto. Fomentar el miedo no es la solución en entidades locales casi ingobernables.

 

Y si, nuevamente esto vuelve a ser un tema de ideología que paso de ser un argumento en la forma de vivir a una estrategia usada por muchos en el contexto político. Respaldar algunas causas no es un tema de credos, es consignar la ausencia de autoridad por parte de las instituciones ante lo que por estricta justicia debería de cumplirse.

Desde las redes sociales, pasando por algunos medios de comunicación vendrán los juicios apresurados, las consignas sin análisis como muestra de la peor versión de sus odios e inseguridades personales contra los que defienden lo que consideran sus derechos y son asesinados por su forma vestir o color de piel. Esto pasa en ambos países, México y Estados Unidos.

Dichos “análisis” y “opiniones” se basan en poner adjetivos a la llamada violencia efecto, es decir, los gritos, las consignas, los daños a terceros en las calles y un interminable etcétera como lo ocurrido en  Nochixtlán en días recientes o en ciudades como Dallas o Chicago.

 

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Foto: Eric Gay/AP

Sin embargo, se “olvida” la violencia causa. Nadie sale a las calles, se va huelga o abandona las aulas como lo hicieron los maestros sin motivo alguno. Tienen que suceder muchas cosas y acumulardr otras más para que la gente reaccione de forma violenta ya sea verbal o física. El nivel de violencia y protestas que vemos en la calles es proporcional al nivel de vulneración de sus derechos, de abuso de poder e impunidad en que se vive. Así que cada vez que leamos, veamos o escuchemos los calificativos de siempre: terroristas, vándalos, violentos, anarquista y otro largo etcétera, analicemos por qué actuaron así y que provocó tal reacción.

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Foto: Dallas Morning News.

De acuerdo al diario The Guardian, en 2015 fueron 306 las víctimas  por violencia policiaca y en lo que va de 2016 suman más de cien afroamericanos los que han muerto por disparos de policía en Estado Unidos.

 

 

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Acerca de omarjonathan

Twittero y popular. Interesado en temas de comunicación y periodismo. Insportablemente inconfundible y tolerante.
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